El envío desde el almacén global permite a los clientes acceder a más productos y sabores. Sin embargo, el transporte internacional a veces puede tardar más de lo esperado.
Para muchos clientes europeos, esperar varias semanas no siempre es aceptable.
Especialmente durante ciertos períodos, el envío internacional puede volverse más lento.
Por ejemplo, los productos de vape enviados desde Shenzhen pueden verse afectados por condiciones meteorológicas estacionales, incluidos tifones que pueden ocurrir varias veces al año.
En Europa, los largos períodos de vacaciones entre junio y septiembre también pueden afectar toda la cadena logística. Los clientes no son los únicos que toman vacaciones. Las empresas de mensajería, las oficinas de aduanas y los proveedores de logística también pueden operar con capacidad reducida.
Durante estos períodos, los envíos internacionales pueden tardar a veces 15–20 días laborables o más.
Entendemos que esperar tanto tiempo puede causar estrés, especialmente cuando los clientes ya han pagado y están esperando que llegue su pedido.